Punto Alto Doble Crochet: Guía Paso a Paso para Tejerlo sin Errores
Introducción
Si acabas de aprender el punto alto y ahora una receta te pide "punto alto doble" o "vareta doble", es normal sentir un pequeño bloqueo: ¿es lo mismo con una lazada más? ¿Cambia la altura de la cadena de subida? ¿Por qué tu muestra queda más floja que la del patrón. El punto alto doble no es difícil, pero sí tiene dos o tres detalles —la cantidad de lazadas iniciales, en qué cadena insertar la aguja, cómo cerrar los bucles por etapas— que si se pasan por alto arruinan la altura y la tensión de toda la labor. En esta guía vas a aprender exactamente cómo se hace, cómo reconocerlo dentro de una vuelta ya tejida, en qué proyectos rinde mejor que el punto alto normal y qué errores cometen casi todas las principiantes las primeras veces que lo prueban. Al final vas a poder tejer una muestra completa sin tener que volver a consultar otro tutorial para entender la mecánica básica.
¿Qué es el punto alto doble crochet?
El punto alto doble (abreviado pad, también llamado vareta doble o, en la terminología internacional que regula el Craft Yarn Council, treble crochet) es uno de los puntos altos del crochet: se construye envolviendo el hilo dos veces alrededor de la aguja antes de insertarla en la puntada, en lugar de una sola vez como en el punto alto. Esa lazada extra es lo que le da su característica principal: una altura notablemente mayor y una apariencia más abierta y aireada que la del punto alto o el punto bajo.
Estructuralmente, el punto alto doble se cierra en tres etapas en lugar de dos: después de sacar el bucle de la cadena, vas cerrando los puntos de la aguja de dos en dos, tres veces seguidas, en vez de una sola pasada. Esto es justamente lo que lo diferencia del punto alto, que solo necesita cerrar los bucles dos veces.
Visualmente, una fila de punto alto doble se distingue por columnas más largas y estilizadas, con espacios más visibles entre puntada y puntada. Esa apertura es la razón por la que se usa tanto en patrones caladas, en proyectos donde interesa que la tela "respire" o en piezas donde se busca avanzar filas de manera más rápida, ya que cada puntada cubre más altura con menos repeticiones.
Es un punto especialmente útil cuando el punto alto normal se siente "demasiado apretado" para el resultado que buscas, o cuando un patrón exige una tela más suelta y con más caída, como sucede en mantas ligeras o chales.
Materiales necesarios
Antes de empezar a practicar conviene tener a mano lo básico, elegido con un criterio concreto y no al azar:
- Aguja de crochet: para aprender el punto alto doble es más fácil trabajar con una aguja de tamaño medio, entre 4 y 5 mm. Un calibre demasiado fino dificulta ver la mecánica de las tres etapas de cierre mientras aprendes.
- Hilo o lana: un hilo de grosor medio (categoría "worsted" o similar), de un color claro y liso, sin efectos ni mezclas de fibra que dificulten ver los puntos. Los hilos muy oscuros o con textura peluda esconden la estructura del punto justo cuando más necesitas verla.
- Grosor adecuado a la aguja: la combinación aguja-hilo debe permitir que el hilo se deslice sin resistencia excesiva ni holgura; si notas que cuesta mucho pasar la aguja entre los bucles, prueba una aguja un poco más gruesa.
- Tijeras: para cortar el hilo al terminar la muestra o cambiar de ovillo.
- Marcador de puntos: no es imprescindible, pero resulta muy útil en las primeras filas para marcar dónde empieza cada vuelta y evitar perder la cuenta, un problema muy común con este punto por su altura.
Cómo hacer el punto alto doble crochet paso a paso
Esta es la parte central del tutorial. Vamos a construir el punto exactamente como se hace en una muestra real, deteniéndonos en cada etapa.
Paso 1: Teje la cadena base y la cadena de subida
Empieza con una cadena base del largo que necesites para tu proyecto. Después de la última cadena, teje 4 cadenas adicionales: estas cuatro cadenas sustituyen la altura del primer punto alto doble de la fila y son las que usarás como referencia al girar el tejido en filas siguientes.
Paso 2: Haz dos lazadas en la aguja
Antes de insertar la aguja en ningún punto, envuelve el hilo dos veces alrededor de la aguja (dos "yarn over" consecutivos). Esta es la diferencia mecánica principal frente al punto alto, que solo usa una lazada inicial.
Paso 3: Inserta la aguja en la cadena correspondiente
Cuenta desde la aguja e inserta la punta en la quinta cadena (la que queda justo después de las 4 cadenas de subida). Si estás tejiendo sobre una fila anterior en vez de sobre la cadena base, inserta la aguja bajo los dos hilos superiores del punto correspondiente.
Paso 4: Toma hebra y saca el primer bucle
Envuelve el hilo una vez más y tira de él hacia atrás a través de la cadena o el punto donde insertaste la aguja. En este momento deberías tener cuatro bucles sobre la aguja: los dos de las lazadas iniciales, más el que acabas de sacar, más el bucle que ya estaba en la aguja antes de empezar.
Paso 5: Cierra los bucles en tres etapas
Aquí está el corazón del punto alto doble, y conviene tejerlo despacio las primeras veces:
- Toma hebra y pasa el hilo a través de los dos primeros bucles de la aguja. Te quedarán tres bucles.
- Toma hebra otra vez y repite, pasando el hilo por los dos primeros bucles restantes. Te quedarán dos bucles.
- Toma hebra una última vez y pasa el hilo por los dos bucles finales. Te queda un solo bucle en la aguja: el punto está terminado.
Paso 6: Repite el proceso en cada punto de la fila
Vuelve a hacer dos lazadas, inserta la aguja en la siguiente cadena o punto, y repite los pasos 4 y 5 hasta terminar la fila. Recuerda que las 4 cadenas de subida del principio cuentan como el primer punto alto doble de la fila, así que no debes tejer un punto adicional sobre ellas.
Paso 7: Reconoce el aspecto final
Un punto alto doble bien hecho se ve como una columna alargada, con dos "cruces" visibles a lo largo de su cuerpo (correspondientes a las dos etapas intermedias de cierre) y un espacio más amplio entre cada puntada que en el punto alto tradicional.
¿Cómo identificar y contar el punto alto doble?
Con un punto tan alto, perder la cuenta de las puntadas es el error más frecuente entre quienes recién empiezan. Algunas claves para no equivocarte:
- Los bucles superiores (top loops): cada punto alto doble termina en dos bucles horizontales visibles en la parte de arriba. Esos son los que picarás en la fila siguiente, normalmente insertando la aguja bajo ambos.
- El cuerpo o "poste" del punto: el tronco alargado del punto, con sus dos marcas de cruce intermedias, te ayuda a diferenciarlo de un punto alto (que solo tiene una marca) o de un punto bajo (que no tiene marcas visibles porque es mucho más corto).
- La cadena de subida como primer punto: al empezar una fila nueva, las 4 cadenas de subida equivalen al primer punto alto doble. Este es el motivo por el que muchas principiantes terminan con una puntada de más o de menos: se olvidan de contarla, o la cuentan dos veces al tejer también un punto extra sobre la misma base.
- Contar por bloques: en vez de contar punto por punto al final de la fila, es más fiable contar en grupos de 5 o 10 a medida que avanzas, sobre todo en proyectos anchos.
- Marca el inicio de cada vuelta: un marcador de puntos colocado en el primer punto de la fila evita perder la referencia, algo especialmente útil porque la altura del punto hace que las filas avancen rápido y sea fácil despistarse.
Diferencia entre punto alto, punto alto doble y otros puntos
| Punto | Lazadas iniciales | Altura relativa | Aspecto | Velocidad de tejido | Uso típico |
|---|---|---|---|---|---|
| Punto bajo | Ninguna | Muy baja | Tela densa y compacta | Lenta | Amigurumis, bases firmes, bolsos |
| Medio punto alto | Una | Media-baja | Intermedio entre punto bajo y punto alto | Media | Prendas con cuerpo pero algo de flexibilidad |
| Punto alto | Una | Media | Columna corta, tela equilibrada | Media-rápida | Mantas, prendas, uso general |
| Punto alto doble | Dos | Alta | Columna larga, tela abierta y aireada | Rápida | Chales, mantas ligeras, puntos calados |
La lógica es sencilla: cuantas más lazadas iniciales lleva un punto, más alto y abierto resulta, y menos filas necesitas para cubrir la misma altura de tejido. A cambio, la tela pierde firmeza, así que el punto alto doble no es la mejor elección cuando el proyecto necesita sostenerse por sí mismo, como ocurre con muchos amigurumis o piezas estructuradas.
Errores comunes al tejer punto alto doble
- Tensión demasiado floja: si tiras poco del hilo entre etapas, los bucles quedan muy grandes y el punto se ve deforme o irregular. Ajusta la tensión firme pero sin apretar en exceso al pasar cada lazada.
- Tensión demasiado apretada: el problema contrario también es habitual, sobre todo en quienes vienen de tejer mayormente punto bajo. Si notas que cuesta mucho pasar el hilo por los bucles, relaja un poco la mano.
- Insertar la aguja en el punto equivocado: al contar mal la cadena de subida, es fácil insertar la aguja en la cadena 4 en lugar de la 5, o saltarse la primera cadena base sin darse cuenta.
- Saltarse puntos: por la altura del punto, es habitual "perder" una puntada entera al final de la fila sin notarlo hasta varias vueltas después. Revisa el conteo cada 2-3 filas mientras aprendes.
- Añadir puntos de más: ocurre sobre todo al confundir la cadena de subida con un punto independiente y tejer sobre ella un punto adicional.
- Bordes irregulares: si los laterales de tu muestra se ven ondulados, revisa que estés tejiendo siempre sobre la cadena de subida anterior como si fuera el primer punto, y no picando un punto extra al lado.
- Cadena de subida de tamaño incorrecto: usar menos o más de 4 cadenas al empezar una fila desalinea la altura de toda la fila con respecto a la anterior.
¿Para qué proyectos sirve el punto alto doble?
- Mantas ligeras: su apertura genera mantas cálidas pero poco pesadas, ideales para entretiempo.
- Chales: la caída fluida del punto alto doble encaja muy bien con la forma en que un chal necesita drapear sobre los hombros.
- Bufandas: al avanzar filas rápido, es un punto práctico para bufandas donde se busca volumen sin usar demasiado hilo.
- Prendas de verano: su transparencia lo hace apropiado para partes de prendas donde se busca frescura, como espaldas o mangas.
- Motivos decorativos: muchos motivos circulares y granny squares intercalan punto alto doble para lograr "abanicos" o secciones abiertas dentro del diseño.
- Piezas caladas: al combinarlo con cadenas entre puntos, se generan patrones de encaje con relativa facilidad.
- Proyectos rápidos: cuando el tiempo es limitado, este punto permite cubrir superficie con menos filas que el punto alto o el punto bajo.
Cómo practicar el punto alto doble si eres principiante
Antes de usarlo en un proyecto real, teje una muestra de práctica:
- Haz una cadena base de unos 20 puntos.
- Añade las 4 cadenas de subida y teje una fila completa de punto alto doble.
- Repite durante al menos 6 filas, cambiando de dirección con la cadena de subida correspondiente al final de cada una.
- Al terminar, extiende la muestra sobre una superficie plana y observa: los bordes deberían quedar rectos, sin puntos de más ni de menos, y la altura de las columnas debería ser uniforme entre filas.
- Si ves ondulaciones en los bordes o alturas irregulares, vuelve a contar puntos fila por fila para localizar dónde se produjo el error antes de seguir avanzando.
Esta muestra también sirve como base para practicar la combinación con otros puntos: puedes alternar una fila de punto alto doble con una de punto alto para acostumbrarte a leer patrones que mezclan alturas, algo muy común en mantas y chales con textura. Si en algún momento la secuencia de lazadas se te confunde, revisar otra explicación con fotos paso a paso, como la que ofrece KnitPro, puede ayudarte a comparar el movimiento de la aguja desde otro ángulo.
Consejos para conseguir puntos uniformes
- Mantén una tensión constante: procura que el hilo pase por los dedos siempre con la misma resistencia; las variaciones de tensión durante una misma fila son la causa más frecuente de puntos desiguales.
- Cuida la posición de la aguja: sostenerla con un ángulo constante, sin girarla entre lazadas, ayuda a que cada etapa del cierre salga del mismo tamaño.
- Alimenta el hilo con la mano no dominante: deja que el hilo fluya de forma pareja desde el ovillo, sin tirones ni holguras repentinas.
- No olvides las cadenas de subida: cuéntalas siempre antes de empezar una fila nueva; una cadena de más o de menos desalinea todo el borde.
- Cuenta al final de cada fila: verificar el número de puntos cada vez evita que un error se repita durante varias vueltas.
- Bloquea la pieza si el proyecto lo permite: en mantas, chales o piezas caladas, un bloqueo suave después de terminar ayuda a igualar la tensión visual entre puntos, sobre todo si la fibra lo admite (como el algodón o mezclas con lana).
Preguntas frecuentes
¿El punto alto doble es lo mismo que la vareta doble? Sí, son nombres distintos para el mismo punto según la región. En terminología internacional se conoce como treble crochet.
¿Cuántas cadenas de subida necesita el punto alto doble? Cuatro cadenas, que sustituyen la altura del primer punto de cada fila nueva.
¿Por qué mi punto alto doble queda más flojo que en el patrón? Generalmente por exceso de tensión al pasar el hilo entre las tres etapas de cierre, o por usar una aguja demasiado grande para el grosor del hilo.
¿El punto alto doble consume más hilo que el punto alto? Sí, al ser más alto y abierto necesita algo más de hilo por punto, aunque a cambio avanzas la fila más rápido.
¿Puedo combinar el punto alto doble con punto bajo en el mismo proyecto? Sí, es una combinación habitual en piezas con textura, aunque hay que ajustar la cantidad de cadenas de subida según el punto que sigue.
¿Es un punto adecuado para principiantes? Sí, siempre que ya domines el punto alto básico. La mecánica es una extensión directa de ese punto, con una etapa de cierre adicional.
Conclusión
El punto alto doble no exige ninguna técnica nueva, sino la misma lógica del punto alto llevada un paso más allá: una lazada extra al empezar, una cadena de subida más alta y un cierre en tres etapas en lugar de dos. Una vez que la mano se acostumbra a esa secuencia, se convierte en un recurso muy práctico para cualquier proyecto donde interese avanzar rápido o conseguir una tela más suelta y aireada, desde chales hasta mantas ligeras. La mejor forma de que quede firme en la memoria es tejer una muestra completa antes de aplicarlo en un proyecto real: así puedes revisar con calma la altura, el conteo y la tensión sin la presión de estropear una pieza ya avanzada.