El punto raso es, probablemente, el punto que menos atención recibe en los tutoriales de crochet, y sin embargo es el que más se usa entre bambalinas: cerrar una vuelta, desplazarse hasta el siguiente punto sin añadir altura, unir dos piezas, rematar un borde. No construye tejido por sí mismo de la forma en que lo hace un punto alto o un punto bajo, pero sin él sería imposible tejer en redondo con cierta limpieza. Aprenderlo bien —no solo saber que existe, sino dominar la tensión y la inserción del gancho— cambia la calidad de cualquier proyecto que lo use, por pequeño que sea su papel.
En esta guía vas a aprender exactamente cómo se hace el punto raso, cómo diferenciarlo de otros puntos básicos, qué errores cometen más los principiantes y cómo aplicarlo como protagonista —no como comparsa— en un pequeño motivo de telaraña para Halloween, construido casi por completo con cadenetas y punto raso.
Punto Raso Crochet: Cómo Hacerlo y Usarlo en un Proyecto de Halloween
Qué es el punto raso a crochet
El punto raso (también llamado punto deslizado) es el punto más bajo de todo el crochet: no añade altura al tejido, a diferencia del punto bajo, el punto alto o el punto alto doble. Se ejecuta insertando el gancho en el punto indicado, haciendo una hebra sobre el gancho, y pasando esa hebra tanto por el punto de trabajo como por la lazada que ya tenías en el gancho, todo en un único movimiento. El resultado es una puntada plana, casi invisible, que conecta dos puntos sin dejar un relieve notable entre ellos.
Para qué sirve
- Cerrar una vuelta trabajada en redondo: el uso más común, para unir el último punto de la vuelta con el primero sin dejar un salto visible.
- Desplazarse a través de varios puntos sin tejer: cuando un patrón indica "pd en los siguientes 3 puntos", se está usando el punto raso para avanzar sin añadir volumen, algo útil antes de empezar un grupo de puntos en una posición distinta.
- Unir piezas: dos piezas de crochet, o los bordes de una misma pieza, pueden coserse o unirse con una fila de punto raso en lugar de aguja e hilo.
- Crear bordes limpios: una vuelta final de punto raso alrededor de una pieza terminada da un remate discreto, sin el volumen de un borde en punto bajo.
- Dibujar líneas sobre un tejido ya hecho (punto raso de superficie): insertando el gancho a través del tejido terminado en lugar de en el borde de un punto, se puede "dibujar" una línea curva o recta sobre la superficie, una técnica que vamos a aprovechar en el proyecto de Halloween de este tutorial.
Cómo se hace paso a paso
- Inserta el gancho en el punto indicado (o en el espacio de cadena, según el patrón).
- Haz una hebra sobre el gancho, envolviendo el hilo de atrás hacia adelante.
- Pasa esa hebra a través del punto de trabajo y, en el mismo movimiento, a través de la lazada que ya tenías en el gancho.
- Al terminar, deberías tener una sola lazada en el gancho, igual que al empezar.
Ese último detalle —terminar con una sola lazada, exactamente como al principio— es lo que diferencia al punto raso: no acumula ni añade ninguna lazada extra en ningún momento del proceso.
Cómo identificar dónde introducir el gancho
En una fila o vuelta de puntos bajos o altos, el punto raso se inserta bajo las dos hebras superiores del punto indicado, igual que cualquier otro punto básico: son las dos líneas que forman una pequeña "V" en la parte superior de cada punto. En una cadena de fundación, se inserta en el centro de la cadena, evitando la hebra trasera que suele quedar más tensa. En el punto raso de superficie —el que vamos a usar para la telaraña— el gancho no se inserta en un punto existente, sino directamente a través del cuerpo del tejido, entre dos hebras visibles, en el lugar exacto donde quieres que pase la línea.
Diferencia entre punto raso y otros puntos básicos
El punto bajo también termina con una sola lazada en el gancho, pero llega a ese resultado en dos movimientos (insertar y sacar una lazada, luego hacer una segunda hebra y pasarla por las dos lazadas), lo que le da algo de altura. El punto raso hace ambas cosas en un solo movimiento, sin ese paso intermedio, y por eso queda prácticamente plano. Frente al punto alto —que acumula una hebra adicional antes de insertar el gancho y necesita dos pasadas para cerrar todas las lazadas— el contraste es todavía mayor: el punto alto construye altura de forma deliberada, mientras que el punto raso existe precisamente para no añadir ninguna.
Cómo controlar la tensión
El error de tensión más común con el punto raso es apretarlo demasiado, algo que casi todos los principiantes hacen sin darse cuenta porque el punto parece "pequeño" y se tiende a compensar tirando del hilo. Un punto raso demasiado apretado frunce el tejido a su alrededor, especialmente notorio cuando se usa para unir vueltas o piezas: en lugar de una unión plana, se forma una arruga. La solución práctica es mantener la misma tensión relajada que usarías para un punto bajo normal, sin tirar del hilo con más fuerza solo porque el punto parece requerirlo. Si notas que tus vueltas cerradas con punto raso tienden a "hundirse" hacia adentro, casi siempre es una señal de tensión excesiva en ese punto concreto, no en el resto de la pieza.
Errores frecuentes
- Tensión excesiva: como se explicó arriba, es el error más común y el que más se nota en el resultado final.
- Confundir el punto raso con un punto bajo mal hecho: si terminas con dos lazadas en el gancho en lugar de una, no hiciste un punto raso, sino un punto bajo incompleto.
- Insertar el gancho en el lugar equivocado en el punto raso de superficie: insertarlo demasiado cerca del borde de un punto en lugar de en su centro hace que la línea de superficie se vea irregular.
- Perder el conteo de puntos al desplazarse con punto raso: si un patrón indica "pd en los siguientes 3 puntos", es fácil moverse uno de más o uno de menos; cuenta en voz alta si es necesario.
- Usar punto raso donde se necesita más firmeza: para unir piezas que van a soportar peso o tensión (como las asas de un bolso), un punto raso puede ser insuficiente comparado con una costura con aguja lanera.
Cómo deshacer o corregir un punto raso
Deshacer un punto raso es más sencillo que deshacer un punto con más lazadas: basta con tirar suavemente del hilo de trabajo hacia atrás, sacando el gancho de la lazada actual, y el punto se deshace en un solo movimiento porque no había ninguna lazada intermedia que desenredar. Si necesitas corregir varios puntos rasos seguidos, tira del hilo de forma continua sin soltar la tensión, contando cuántos puntos vas deshaciendo para saber exactamente dónde retomar.
Cuándo utilizarlo en un proyecto
Además de sus usos técnicos (cerrar vueltas, desplazarse, unir piezas), el punto raso es la elección correcta cuando quieres que una zona del tejido no gane altura ni volumen: bordes que deben quedar completamente planos, uniones invisibles entre motivos de granny square, o cualquier situación donde un punto bajo, por pequeño que sea, resultaría demasiado voluminoso.
Cómo utilizarlo para detalles de Halloween
El punto raso de superficie es especialmente útil para temporada: permite "dibujar" líneas curvas o rectas sobre una pieza ya tejida, algo perfecto para simular hilos de telaraña, grietas sobre una calavera, o cualquier detalle lineal sin necesidad de bordarlo con aguja e hilo aparte. Vamos a aprovechar exactamente esta idea en el proyecto de este tutorial: un pequeño motivo de telaraña construido casi enteramente con cadenetas como radios y punto raso como hilo conector.
Mini proyecto práctico de Halloween: motivo de telaraña
Materiales
- Hilo de algodón de grosor medio (DK), en gris claro o blanco hueso: una cantidad mínima, apenas unos gramos.
- Ganchillo de 4 mm.
- Aguja lanera para rematar hebras.
- Tijeras.
Dificultad: fácil. Tiempo aproximado: 20-30 minutos. Dimensiones terminadas: aproximadamente 9-10 cm de diámetro.
Abreviaturas utilizadas
- pb = punto bajo
- cad = cadeneta
- pd = punto raso / punto deslizado
- aum = aumento
- dism = disminución
Vuelta 1: los radios
Haz un anillo mágico. Trabaja la siguiente secuencia directamente sobre el anillo, sin cerrarlo todavía:
*Cad 6, pd en el anillo mágico* — repite esta secuencia 8 veces en total.
Tira del hilo suelto del anillo mágico para cerrarlo por completo. Deberías tener 8 cadenas de 6 puntos cada una, todas naciendo del mismo centro, como los radios de una rueda.
Verificación matemática: 8 repeticiones idénticas de "cad 6, pd", cada una anclada de forma independiente al mismo anillo central; no hay aumentos ni disminuciones que verificar en esta vuelta, solo la repetición exacta de una secuencia fija 8 veces.
Vuelta 2: el anillo interior de la telaraña
Esta vuelta conecta los 8 radios entre sí, cerca del centro, formando el primer círculo de la telaraña.
*Pd en la 2ª cadena de un radio (contando desde el centro), cad 2* — repite esta secuencia en cada uno de los 8 radios, en orden, hasta completar la vuelta. Cierra con 1 pd en el primer pd de esta vuelta.
Deberías ver un pequeño círculo de 8 tramos de cadena conectando los radios cerca del centro, con los 8 radios continuando hacia afuera sin haber sido cortados.
Vuelta 3: el anillo medio
Repite la misma lógica un poco más hacia afuera en cada radio:
*Pd en la 4ª cadena del mismo radio (dos puntos más allá de donde conectaste en la vuelta 2), cad 2* — repite en los 8 radios. Cierra con 1 pd.
Vuelta 4: el anillo exterior
*Pd en la 6ª cadena del radio (la punta de cada radio), cad 2* — repite en los 8 radios. Cierra con 1 pd y remata, dejando una hebra corta para esconder.
Verificación matemática: las vueltas 2, 3 y 4 repiten exactamente la misma estructura (8 repeticiones de "pd en un punto específico del radio, cad 2"), cambiando únicamente el punto de la cadena donde se ancla cada vuelta (2ª, 4ª y 6ª respectivamente). Como cada radio tiene 8 puntos de cadena, hay margen suficiente para las tres conexiones sin que se superpongan ni dejen puntos sin usar.
Consejo práctico: al insertar el punto raso en la cadena de un radio, hazlo por el centro de esa cadena, no por el borde, para que la conexión quede firme y no se deslice con el uso. Si notas que el motivo queda torcido hacia un lado, revisa que hayas conectado los 8 radios en el mismo orden en que los tejiste, sin saltarte ninguno.
Cómo terminar
Cuelga el motivo de un hilo corto cosido en uno de los radios exteriores, o cósele un pequeño broche en la parte trasera para usarlo como aplique sobre otra pieza, como un Poncho a Crochet con Calaveras o cualquier otro proyecto de temporada.
Consejos para obtener un acabado limpio
- Mantén el mismo hilo y ganchillo durante todo el motivo: cambiar de material a mitad de las cuatro vueltas es la causa más común de radios de grosor desigual.
- Cuenta los 8 radios antes de empezar cada vuelta de conexión: perder uno solo desequilibra visualmente toda la telaraña.
- Esconde las hebras por la parte trasera: al ser un motivo plano y expuesto por ambos lados, cualquier hebra suelta se nota más que en una pieza con relleno.
- Bloquea el motivo si el algodón lo permite: humedecer ligeramente la pieza terminada y dejarla secar estirada sobre una superficie plana ayuda a que los radios queden completamente rectos.
Ideas para aplicar el punto raso en otros proyectos
Más allá de la telaraña, el punto raso de superficie puede usarse para añadir líneas decorativas sobre cualquier pieza ya tejida: una espiral sobre un amigurumi, una línea ondulada sobre un cojín, o incluso letras simples. Si quieres reforzar tu base de puntos antes de experimentar con esta técnica, la guía de punto deslizado profundiza en variantes adicionales del mismo punto, y la recopilación de puntos a crochet fáciles y bonitos reúne otras técnicas básicas que combinan bien con esta. Si prefieres aplicar el punto raso como unión entre piezas en lugar de como detalle decorativo, el tutorial de punto alto doble muestra un proyecto donde varias piezas necesitan ensamblarse con cuidado. Para seguir explorando ideas de motivos de Halloween que combinan bien con esta telaraña, la guía de amigurumis de Halloween a crochet tiene varias propuestas relacionadas.
Como referencia técnica adicional sobre el punto raso, el Craft Yarn Council mantiene el estándar de abreviaturas y símbolos usado por la mayoría de los patrones en inglés, útil si alguna vez trabajas con un patrón traducido. La guía de Crafting for Weeks sobre punto raso de superficie explica la misma técnica de "dibujar" con punto raso que usamos en la telaraña de este tutorial, con fotografías paso a paso. Y si quieres más ejercicios prácticos para mejorar específicamente la tensión de este punto, la guía de Knot to Yarn sobre el punto raso incluye una sección de preguntas frecuentes centrada justamente en ese problema.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el punto raso en crochet? Es el punto más bajo del crochet, que conecta dos puntos sin añadir altura al tejido; se ejecuta insertando el gancho, haciendo una hebra y pasándola por el punto y por la lazada del gancho en un solo movimiento.
¿Cuál es la diferencia entre punto raso y punto deslizado? Ninguna: son dos nombres distintos para el mismo punto, según la región o el tutorial.
¿Por qué mi punto raso queda demasiado apretado? Generalmente por tirar del hilo con más fuerza de la necesaria; usa la misma tensión relajada que emplearías en un punto bajo.
¿Se puede usar el punto raso para unir dos piezas de crochet? Sí, es una de sus aplicaciones más comunes, aunque para uniones que van a soportar peso o tensión constante, una costura con aguja lanera puede ser más segura.
¿Qué es el punto raso de superficie? Una técnica donde el gancho se inserta directamente a través de un tejido ya terminado, en lugar de en el borde de un punto, para "dibujar" líneas decorativas sobre la superficie.
¿Qué hilo es mejor para el motivo de telaraña de este tutorial? Un algodón DK en gris claro o blanco hueso, con un ganchillo de 4 mm, aunque la técnica funciona con cualquier grosor de hilo ajustando el tamaño del gancho.
¿Cómo evito que la telaraña quede torcida? Conectando los 8 radios siempre en el mismo orden en las tres vueltas de conexión, sin saltarte ninguno ni repetir uno por error.
Conclusión
El punto raso no necesita reinventarse para ser útil: su valor está precisamente en lo que no hace (no añade altura, no acumula lazadas, no compite visualmente con el resto del tejido), y esa discreción es lo que lo convierte en la herramienta correcta para cerrar, unir y desplazarse con limpieza. Aplicado como protagonista, como en el motivo de telaraña de este tutorial, demuestra que incluso el punto más simple del crochet puede sostener un proyecto completo por sí solo. Si quieres seguir ampliando tu repertorio de puntos y técnicas, en CrochetFeliz encontrarás más tutoriales para seguir construyendo tu propio estilo con el gancho.